En la sesión de este lunes de Educando Juntas con Fundación Cruz Blanca, comenzamos con una dinámica íntima y simbólica que nos invitó a mirar hacia dentro.
👉 Cada participante dibujó aquello que llevaría a una “casa blindada”: un recuerdo que protege, un objeto que reconforta, una persona que acompaña… y, sobre todo, una emoción que sostiene.
A partir de esos dibujos surgieron emociones muy diversas, todas válidas y profundamente humanas:
😨 Miedo
😊 Alegría
😌 Tranquilidad
🌱 Esperanza
Cada emoción abrió una puerta a conversaciones sinceras y necesarias.
💬 Hablamos de los miedos de dejar solos a los hijos, de la responsabilidad de cuidar a familiares, y del impacto emocional que supone dejar atrás un país, una cultura o una religión.
Historias que no siempre encuentran un espacio para ser contadas, pero que aquí pudieron compartirse sin juicio, con respeto y con mucha empatía.
Fue un encuentro donde cada participante pudo expresarse desde lo que realmente vive: sus preocupaciones, sus recuerdos, sus afectos y sus fuerzas.
Un espacio donde lo importante no era encontrar soluciones rápidas, sino sentirse acompañada, escuchada y comprendida.
Porque cuando comparten lo que pesa, dejan de cargarlo solas.
Y eso también es bienestar, cuidado y comunidad.