La transformación de los obstáculos familiares en oportunidades para conocerse mejor y aprender en los momentos difíciles, es uno de los retos que las familias alcanzan mediante las sesiones terapéuticas.

Cada vez son más los padres y madres demandan herramientas para afrontar los problemas que los hijos les plantean en la adolescencia. En Fundación Viva proporcionamos la flexibilidad para adaptarnos a la particularidad de cada caso, de cada familia.  En la búsqueda de soluciones a las crisis familiares las sesiones de terapia es el recurso adecuado para manejar la dinámica conflictiva y evitar los costes personales y sociales que conlleva.

La terapia es efectiva en la superación de las crisis familiares, especialmente cuando las partes en conflicto deben seguir manteniendo una relación personal en el futuro. La terapia ofrece recursos alternativos a la resolución contenciosa de las controversias entre los miembros de una familia qeu conviven juntos. El verdadero valor está en que los conflictos se resuelven, restableciéndose así el bienestar en la convivencia familiar.

La técnica facilita la comunicación entre las personas en conflicto y desarrolla actitudes de respeto por el otro, ayuda a reconocer y valorar los sentimientos e intereses propios y los demás. Fomenta las actitudes cooperativas, mejora la capacidad de diálogo, y potencia las habilidades sociales.

Lograr que las familias confíen en la capacidad que ellas mismas tienen para afrontar las situaciones conflictivas, es una de las claves que facilitan el cambio. Las familias aprenden a reconocer y gestionar sus emociones en un ambiente de igualdad, en el que encuentran una solución que les motiva a continuar practicando la técnica aprendida. La terapia familiar  facilita la continuidad de las relaciones personales, mejora la comunicación y consigue que se establezca mayor bienestar en la convivencia familiar.

Fundación Viva continúa trabajando para alcanzar los objetivos ODS en la intervención de los programas psicoeducativos.