El impacto de los efectos de los problemas obedece a la manera como se afronta y no al hecho en sí. Es decir, la repercusión del evento depende del significado que le otorgue cada persona.

Un ejemplo de ello es la ruptura de pareja. esta no genera por sí misma la crisis familiar, sino que este evento es un proceso en el cual están involucrados otros elementos:

  • La significación que la persona asigna al evento vital familiar.
  • Los recursos con que cuenta la persona y la familia para hacer frente a las exigencias de la ruptura de pareja.

De acuerdo con este planteamiento, según la manera de interpretar el acontecimiento, así será el impacto resultante. Tanto la significación, como los recursos pueden modificar la dimensión y el sentido de la crisis.

En lo que respecta a los divorcios conflictivos, en ocasiones las disputas interparentales se mantienen durante varios años, permaneciendo los integrantes de la familia en una posición traumática durante un espacio de tiempo considerable. En determinados casos, con la separación comienza una etapa de lucha continua. De manera que la separación se puede convertir en una vía de afrontamiento de los problemas insuficiente, ya que por si sola no genera la solución de los problemas.

Las parejas que inician una terapia, consiguen aprender a relacionarse y mantener una comunicación adecuada con su expareja, al mismo tiempo, al poner en marcha las estrategias de afrontamiento para la resolución de los conflictos, consiguen superar el problema. En estos casos, el divorcio mejora el bienestar psicológico de los niños, al dejar de ser observadores o participantes directos del conflicto familiar previo a la ruptura.

Durante los procesos de divorcio se puede observar una separación menos conflictiva, en aquellas parejas que han elegido de manera voluntaria un procedimiento consensuado, como por ejemplo, haber participado en un programa de mediación familiar. Los resultados obtenidos que destacan las parejas que decidieron divorciarse con la ayuda de un mediador, son el efecto beneficioso al resolver los conflictos y poder mantener la relación con sus hijos.