El desarrollo evolutivo del adolescentes se caracteriza por la inestabilidad en la asimilación de los cambios y la intensificación de las emociones que en ocasiones desencadenarán situaciones de estrés. Los adolescentes se enfretan a un periodo de transición, que dará lugar al desarrollo de la identidad personal, la búsqueda de independencia y el logro de la autonomía. Los cambios llevan consigo consecuancias a nivel psicológico que suponen cambios en la imagen de sí mismo que afectan a la autoestima y confianza.

A los adolescentes en la etapa temprana de los 11 a los 14 años, les importa lo que los demás piensen. El autoconcepto, conjunto de creencias sobre uno mismo, se ve afectado por aquellos cambios que acontecen durante este periodo. Los menores en esta etapa de la adolescencia integran en su autoconcepto aquellas características o habilidades sociales que manejan en la interacción con los demás y determinan la imagen que estos tienen sobre ellos o ellas. Es el momento en que comienza a ser importante la relación entre iguales, uno de los factores clave en el desarrollo de la identidad personal que influirá en cómo se ve a sí mismo en relación a los demás. Según sea la relación con los iguales puede desencadenar problemas en la aceptación y descenso en el nivel de autoestima.

La asimilación de todos los cambios  que se producen en la adolescencia o por el contrario su rechazo, afectan a la autoestima, aumentándola cuando se aceptan, y reduciéndola cuando el nivel de expectativas no se adecuan a la realidad.

Fundación Viva en la programación de la promoción de la salud mental trata de acompañar en esta etapa de cambios. Los adolescentes españoles en edad escolar sufren más problemas de salud mental, principalmente ansiedad y depresión, cinco puntos por encima de la media europea.

El impacto de los trastornos de ansiedad, depresión y angustia mental en la salud de los estudiantes se puede mitigar con programas que promueven la salud integral dentro de los centros escolares. Estos programas al implementarse proporcionan una red de protección adecuada a los estudiantes. Entre los motivos por los que se debería implementar la asistencia a los problemas de salud en los centros educativos es porque pueden controlarse mejor determinados problemas de salud física como el sobrepeso, la obesidad y la desnutrición, y de salud mental como la ansiedad, la depresión y los trastornos del comportamiento, entre otros, si se detectan a tiempo.

En primer lugar, en los centros escolares es donde están la mayoría de los menores y jóvenes, además de que permite la implicación a las familias. En segundo lugar, centralizar los servicios de salud en los centros educativos proporciona mayor facilidad de acceso a las poblaciones desfavorecidas. En tercer lugar, se ha demostrado el efecto positivo que tiene este tipo de servicios sobre múltiples determinantes de la salud y el aprendizaje. Entre otros, porque mantener una adecuada salud mental está relacionada con la reducción de las tasas de abandono escolar y al aumento del éxito escolar, del rendimiento escolar, de las oportunidades futuras de empleo y de la productividad.

Fundación Viva dentro de los programas que pone en marcha en los centros educativos está el taller de autocuidado y bienestar con el objetivo de impulsar y reforzar el valor de la salud de los estudiantes. Actualmente, los centros escolares no cuentan con profesionales de la salud, ni física, ni mental, por lo que para esta adaptación se debería comenzar con colaboraciones externas como la que proporciona Fundación Viva.

Los centros educativos son esenciales para que al alumnado adquiera no sólo conocimientos teóricos, sino también habilidades socioemocionales, que proporcionan la base para un futuro saludable.