Los adolescentes españoles sufren más problemas de salud mental, principalmente ansiedad y depresión, cinco puntos por encima de la media europea. Las crisis de ansiedad, los pensamientos autolesivos, los casos de depresión, los trastornos de la alimentación, también los conflictos familiares, continúan manifestándose.

El impacto de los trastornos de ansiedad, depresión y angustia mental en la salud de los jóvenes se puede mitigar con programas que promueven la salud integral dentro de los centros educativos. Estos programas al implementarse proporcionan una red de protección adecuada a los jóvenes. Entre los motivos por los que se debería implementar la asistencia a los problemas de salud en los centros educativos es porque pueden controlarse mejor determinados problemas de salud tanto física como salud mental, por ejemplo la ansiedad, la depresión y los trastornos del comportamiento, entre otros, si se detectan a tiempo.

En primer lugar, en los centros escolares es donde están la mayoría de los menores y jóvenes, además de que permite la implicación a las familias. En segundo lugar, centralizar los servicios de salud en los centros educativos proporciona mayor facilidad de acceso a las poblaciones desfavorecidas. En tercer lugar, se ha demostrado el efecto positivo que tiene este tipo de servicios sobre múltiples determinantes de la salud y el aprendizaje. Entre otros, porque mantener una adecuada salud mental está relacionada con la reducción de las tasas de abandono escolar y al aumento del éxito escolar, del rendimiento escolar, de las oportunidades futuras de empleo y de la productividad.

Fundación Viva dentro de los programas que pone en marcha en los centros educativos está el taller de autocuidado y bienestar con el objetivo de impulsar y reforzar el valor de la salud de los estudiantes. Actualmente, los centros escolares no cuentan con profesionales de la salud, ni física, ni mental, por lo que para esta adaptación se debería comenzar con colaboraciones externas como la que proporciona Fundación Viva.

Fundación Viva, siguiendo los objetivos de la Agenda 2030, promueve una educación que englobe la enseñanza de competencias y habilidades para la vida, con el objetivo puesto en reducir los problemas de salud mental de las nuevas generaciones. Este es el nuevo paradigma que traspasa al actual centrado en la adquisición de conocimientos.

Los centros educativos son esenciales para que al alumnado adquiera no sólo conocimientos teóricos, sino también habilidades socioemocionales, que proporcionan la base para un futuro saludable.

Fundación Viva sesguirá trabajando para evitar que uno de cada cinco jóvenes desarrolle un problema de salud mental  como se puede leer en la siguiente noticia:   Confidencial