Fundación Viva en la promoción de las intervenciones de prevención de la salud mental de los estudiantes en los centros educativos, continúa el programa TODO EMPIEZA EN LA EDUCACIÓN. La adolescencia es una etapa de transición y cambios evolutivos que en determinadas personas genera miedo, inseguridad, rechazo, ansiedad, síntomas de tristeza, conductas disruptivas o comportamientos evitativos que llevan a sentimientos de soledad y desencadenan problemas de salud mental si se mantienen en el tiempo. El paso de ciclo de la escuela de primaria al centro de enseñanza secundaria obligatoria marca una serie de cambios personales e interpersonales que se manifiestan en la interacción del alumnado, sobre todo dentro y fuera del aula, en concreto en 1º de la ESO.

Un factor destacado para cuidar la salud mental de los estudiantes está en la prevención e identificación de los factores que pueden agravar los problemas en el contexto educativo. Los resultados de investigaciones recientes en relación a la salud mental, la atención y la buena relación del alumnado con el profesorado, acompañada de un buen clima escolar, puede reforzar la salud mental de los estudiantes.

De la misma manera, que hay que cuidar el entorno académico, hay que observar el entorno familiar, puesto que el apoyo de la familia parece ser clave para mantener una buena salud mental.

Complementario a esto, el acoso escolar y la interacción a través de dispositivos móviles, en lugar de mantener las relaciones personales presenciales, son factores que influyen negativamente en la salud mental.

Por lo que los centros,pueden ser muy significativos en la salud mental de determinado alumnado más vulnerable. Fundación Viva con el programa TODO EMPIEZA EN LA EDUCACIÓN sigue trabajando para cuidar la salud mental de las personas, en concreto, a través de las intervenciones psicoeducativas directas con el alumnado, el profesorado y las familias de los centros de enseñanza secundaria obligatoria, se previene y evita el agravamiento de patologías más graves.