Fundación Viva avanza en su compromiso con la investigación y la sensibilización para la prevención del suicidio en la etapa escolar. Se trata de un trabajo que requiere rigor, escucha y una mirada profunda hacia las realidades emocionales que atraviesan niños, niñas y adolescentes.

A partir de un estudio de investigación que estamos desarrollando, buscamos comprender cómo viven el malestar emocional en sus entornos más cercanos. Este análisis nos permite identificar qué factores protegen, cuáles generan vulnerabilidad y cómo intervenir de forma más eficaz desde los espacios donde pasan la mayor parte de su tiempo: la escuela y la familia.

El sufrimiento emocional se intensifica cuando se combina con situaciones de acoso, aislamiento, presión social o falta de espacios seguros para pedir ayuda. Por ello, nuestro estudio pone el foco en dos contextos esenciales:

– La escuela como entorno protector
– La familia como red de apoyo emocional

En la campaña de sensibilización incidimos en la importancia de convivencias escolares seguras, educación emocional continuada y acompañamiento familiar disponible. Estos factores permiten que el alumnado pueda expresar lo que siente, pedir ayuda a tiempo y encontrar adultos que respondan con escucha, cuidado y presencia.

La campaña busca promover entornos donde el sufrimiento pueda ser nombrado, escuchado y atendido, evitando que el acoso escolar y otras formas de violencia emocional se conviertan en factores de riesgo. La prevención comienza mucho antes de la crisis: empieza cuando generamos espacios donde hablar de lo que duele es posible y está permitido.

Fundación Viva continúa trabajando para que cada niño, niña y adolescente encuentre adultos, escuelas y familias que protegen, que cuidan y que acompañan. Nuestro compromiso es seguir generando conocimiento, sensibilizando a la comunidad educativa y construyendo redes de apoyo que sostengan la salud emocional desde la infancia.