El acoso laboral no solo afecta a las personas que lo sufren directamente, sino que repercute negativamente sobre la organización, la imagen queda dañada, provoca el aumento del nivel de absentismo, puede disminuir la calidad y la productividad, por lo que genera, en consecuencia, costes sociales y empresariales.

Además de las personas víctimas del acoso laboral, se da otra realidad que afecta también a las personas que sin ser las víctimas directas, observan episodios de acoso en su lugar de trabajo. En las personas que han presenciado acoso laboral, puede observarse consecuencias relacionadas con la salud psicológica y emocional, como el estrés general.

Desde Fundación Viva se invita a reflexionar sobre las consecuencias del acoso laboral en las organizaciones más allá de los problemas directos que sufren las víctimas de mobbing. Para resolver las situaciones de acoso, una medida sería actuar sobre todos los agentes implicados posibles, con el objetivo de reparar el daño y prevenir actuaciones futuras. Para resolverlo, primero hay que detectarlo, y muchas veces la dificultad está en poder hacerlo visible.

¿Cómo consideras que se debería tratar los efectos del acoso laboral? ¿Crees que sería más adecuado contemplar el acoso en la esfera reducida en la que tienen lugar con el objetivo de preservar el contexto y las personas que se ven afectadas directamente?¿Qué papel tiene la persona que dirige una organización o el equipo directivo en la prevención y denuncia de los casos de acoso laboral? Estás de acuerdo con esta declaración: «desde la dirección de la empresa es prioritario establecer el protocolo contra el acoso, para prevenirlo y para saber cómo actuar ante estos casos».

En  Fundación Viva ofrecemos formación en materia de prevención del acoso y violencia en las organizaciones. Comenzando por los programas destinados al alumnado de Formación profesional porque Todo empieza en la educación.