Nos encontramos ante la violencia en el contexto escolar y familiar, un fenómeno que requiere de respuestas especializadas para poder abordarlo y conseguir que todos los afectados puedan reconducir la situación.

Durante este curso escolar  2021-2022 Fundación Viva ha trabajado en la sensibilización de la violencia con campañas como Detección de microvilencias. Puesto que a las familias les resulta difícil denunciar a sus propios hijos y estos jóvenes que ejercen la violencia filoparental en ocasiones también está inmerso en otro tipo de microviolencias en otros contextos como el escolar.

En el taller de prevención de microviolencias que Fundación Viva impartie en los centros educativos de secundaria y formación profesional, un porcentaje de estudiantes no considera determinadas conductas como violentas. Aprender a detectar la escalada de la violencia y detenerla es fundamental para evitar que las cifras sigan aumentando.

La violencia es un síntoma que expresa un malestar, en concreto los chavales que la ejercen dentro de la familia, están pasando por dificultades.

Destacar 3 aspectos generales a la hora de analizar este fenómeno:

1-Marco cultural, el cambio de valores en la sociedad, que permite expresar el malestar sea a través de la violencia.

2-Otro aspecto a tener en cuenta: los valores educativos en la familia que durante la infancia han favorecido que al llegar a la adolescencia estalle esta situación.

Esto puede ser por múltiples causas, como la inadecuada gestión afectiva: demasiada sobreprotección o por negligencia afectiva. A los jóvenes que ejercen la violencia no se le ha ayudado a que desarrollen cierta tolerancia a la frustración que es la capacidad para poder posponer la recompensa, cediendo inmediatamente a lo que piden.

En este sentido, tampoco se les ha ayudado a desarrollar la empatía. Por otra parte, nos encontramos con el síndrome del emperador, el hijo puesto en un pedestal que parece que se lo merece todo por el hecho de serlo.

También puede producirse por una INADECUADA GESTIÓN NORMATIVA, por el exceso de normas y rigidez, o por su ausencia. Por el vínculo establecido durante los primeros años de vida con las figuras parentales, por el trato que se le ha dado cuando el niño era pequeño. También afecta si ha vivido en un entorno en el que la violencia en la relación de los progenitores, verbal o no verbal, ha estado latente.

3-La etapa de desarrollo evolutivo en la que se encuentra los adolescentes involucrados en la violencia.