La armonía emocional es la coherencia entre lo que pensamos, lo que sentimos, lo que decimos y lo que hacemos. Además de conseguir el bienestar, la armonía emocional proporciona la vía para alcanzar la conciliación de la vida personal, familiar y profesional, por lo que se considera que contribuye al equilibrio de las personas.
En la búsqueda del equilibrio entre la vida personal, familiar y profesional: se comienza aprendiendo a gestionar el tiempo, sobre todo el tiempo compartido con las personas que son importantes; centrarse en el aquí y ahora, intentando evitar hacer planes o promesas inalcanzables; revisar los objetivos y contrastarlos con la realidad.
De esta forma, es necesario invertir en el bienestar individual, familiar y profesional. Para lograr el bienestar, es básica la prevención: prevenir es conciliar. Las personas que consiguen conciliar, están consiguiendo también prevenir todos los problemas que se derivan de la infelicidad laboral.
Es necesario considerar la conciliación como un beneficio para todas las personas, y que las soluciones deben aportarse desde todos los ámbitos.