En el taller sobre Educación para la convivencia entre iguales, se trabaja mediante diferentes técnicas como es role play, y también a través de preguntas abiertas sobre los miedos.

El problema más repetido en la sesión sobre conflictos, violencia y acoso escolar del Taller de Educación para la convivencia entre iguales ha sido la impulsividad. Los estudiantes de uno de los Centros Públicos integrados de Formación Profesional donde se imparte el taller, también explicaron en qué situaciones sienten miedo.

Cada vez son más los adolescentes que sufren trastornos relacionados con los miedos que en esta etapa les acompañan y no saben gestionar. A lo que hay que añadir, la repercusión que las redes sociales tiene sobre esta psicopatología en la adolescencia. Durante la sesión manifestaron problemas relacionados con la presión social impuesta por las redes sociales. También explicaron el gran sufrimiento que les genera no llegar a cumplir las altas expectivas al compararse con los demás, de nuevo, al intentar imitar a los referentes que siguen en las redes sociales. La incertidumbre por el futuro, el miedo a no poder alcanzar el éxito, el fracaso y sentirse rechazados por su grupo de iguales, son los pensamientos más repetidos por los adolescentes. Comparar la propia vida con la de los demás en las redes sociales, está generando una reducción de la autoestima en esta etapa, de forma más frecuente en las chicas. Se quejan de una gran ansiedad que se manifiesta con síntomas físicos como taquicardia, sudoración, inquietud psicomotriz, acompañado de conductas de inhibición y de síntomas cognitivos, pensamientos recurrentes, miedo, preocupación, llegando a sentir, en ocasiones, ataques de pánico.

En el Taller de Educación para la convivencia entre iguales, en esta sesión, ayudamos a los estudiantes a reconocer estos síntomas, con el objetivo de reducir el impacto que este trastorno puede generar en todos los ámbitos de la vida del adolescente, académico, familiar y social. Los esudiantes también adquieren habilidades para prevenir futuros problemas del estado de ánimo en la vida adulta.