Desde Fundación Viva ayudamos a las personas que buscan cambiar la manera de sientirse. El abordaje para alcanzar el bienestar emocional comienza respetando lo que sienten y entendiendo, sin juzgar su comportamiento.
Acompañamos a las personas que están pasando por momentos de malestar emocional. Detectamos si el estado de ánimo se ve afectado por el estilo de afrontamiento que lleva a actuar pensando solo en el corto plazo. Esta forma de actuar puede ser un arma de doble filo. Salir cuanto antes del malestar sin reflexionar sobre las consecuancias a largo plazo, puede generar mayor complicación. Para poder salir de esta dinámica, se proponen tareas encaminadas a verificar que se obtiene con el corto plazo y cómo repercute a largo plazo. Se programan diferentes actividades que se llevan a cabo teniendo en cuenta que el malestar emocional puede aparecer, y que puede suponer un reto conseguir el objetivo propuesto manteniendo el nivel emocional.
Se revisan las expectativas que se crean respecto a los objetivos de cambio. Si es necesario se volverán a replantear nuevos objetivos más acordes con las posibilidades. Empezar con pequeños cambios, fáciles de alcanzar, que proporcionen un refuerzo de forma natural. Prever los posibles fracasos y considerarlos como una manera de poner en marcha soluciones alternativas a los problemas a los que se van enfrentando. Esto lleva a aprender nuevas fórmulas que permitirán acortar el tiempo de malestar y evitar que aumente su intensidad.
Prestar atención a los pensamientos, descubrir cómo los pensamientos afectan al estado de ánimo y el estado de ánimo a los pensamientos. Centrar el foco de la atención en lo que se está haciendo en cada momento, es decir, entrenamiento en Mindfulness para fomentar la atención plena. Enfocar la atención en la experiencia directa, en el aquí y el ahora impide anticipar emociones negativas y también impide revivir las emociones molestas del pasado.
Ampliar la cantidad de estrategias de resolución de conflictos inter e intrapersonales. Enfocarse en la solución de problemas. Evitar juzgarse a si mismo demasiado. Aprender a delegar, a pedir ayuda. Dar mayor libertad a los pensamientos para cortar los pensamientos repetitivos. Este es uno de los modelos de trabajo, adaptado siempre a las necesidades de cada persona.