La educación emocional es la asignatura compartida entre las familias y los centros educativos. Somos seres que sentimos antes de desarrollar nuestro pensamiento. Todas las experiencias que vivimos quedan filtradas por el estado emocional. Esto es lo que va a marcar el aprendizaje y como vamos a utilizar ese conocimiento en el futuro.

El estado emocional, de los estudiantes y también de los docentes, va a ser clave en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Para que los conceptos teóricos se filtren, se atiendan, se queden fijados en la memoria y se aprendan es importante, entonces, empezar por conocer cómo están nuestros estudiantes.

Las emociones filtran la manera de percibir el mundo, lo que pasa a nuestro alrededor. La percepción es una elaboración que hacemos con la información que entra a través de nuestros sentidos. Todo lo que vivimos, el cerebro lo almacena. Los aprendizajes previos que vamos utilizando los almacena de forma acumulativa y el cerebro integra los nuevos aprendizajes a lo que ya sabemos.

La emoción y la cognición deben ir de la mano. Lo vemos en la comunicación a través de las redes sociales: los emoticonos, se crearon para poner sentimiento a nuestras palabras.

Las emociones nos impulsan a actuar. Pero también son capaces de bloquear nuestros procesos mentales. El estrés disminuye las capacidades cognitivas como la capacidad de tomar decisiones, incluso sobre las decisiones más simples.

Las emociones van ligadas al instinto de supervivencia. Cuando toca alejarse de un peligro, la energía se traslada al corazón y los músculos que inician el movimiento para salir corriendo. Esto hace que se bloqueen, en buena medida, funciones cognitivas como la reflexión, no hay tiempo para pensar. Los músculos nos impulsan para escapar de la situación.

La tarea de las personas que nos dedicamos a la docencia es proporcionar herramientas para estimular las funciones cognitivas que se utilizan en el proceso de aprendizaje. En este proceso educativo es indispensable potenciar el desarrollo emocional como complemento del desarrollo cognitivo, para un desarrollo integral de los estudiantes. Conocer y desarrollar determinadas habilidades emocionales les prepara para afrontar de manera más adecuada los retos que les va a tocar vivir.