En el Palacio de Congresos de Zaragoza el evento: la 1ª Conferencia Internacional sobre Innovación y Futuro de la Salud y Cuidado de las Personas, bajo el lema «Longevidad como reto y oportunidad», organizada por el Clúster de la Salud de Aragón (Arahealth), la conferencia ha reunido profesionales del sector sanitario, científico, empresarial y social para abordar los desafíos y oportunidades que presenta el envejecimiento de la población. 

Se necesitan fórmulas distintas a las utilizadas para abordar la nueva realidad, fórmulas orientadas a reconocer la importancia de las variables cognitivas, socioafectivas y físicas imprescindibles para tener una buena calidad de vida hasta el fin de la misma

La promoción de acciones encaminadas a favorecer el cambio de mentalidad entre la población sobre la importancia de nuestros hábitos de vida desde muy temprana edad es una labor fundamental. Este vivir más y mejor, debe ir acompañado con una actitud basada en nuevos estereotipos acerca de las personas mayores con habilidades que las mantienen activas.

En nuestro país, la tercera edad puede casi alcanzar el siglo en un número cada vez mayor de personas.  En esta etapa de la vida la situación de cada uno es muy diferente, pero centrándonos en la parte positiva, la experiencia de vida y la disponibilidad de tiempo son fortalezas destacadas que se cumplen en todos los casos. Es una época en la que se pueden cumplir los deseos no satisfechos en períodos anteriores, compartir más tiempo con la familia, integrarse en grupos sociales y retomar los intereses intelectuales, porque la rigidez de los horarios de trabajo se ha quedado atrás.

El proceso de envejecimiento psicológico no ocurre de igual manera que el envejecimiento biofísico, existen funciones psicológicas que se mantienen y otras incluso se siguen desarrollando a lo largo de la vida. El desarrollo, desde una perspectiva psicológica, continua mientras se siguen produciendo transacciones entre el organismo biológico y el contexto sociocultural.

Estudios psicológicos sobre la vejez han demostrado que existen funciones intelectuales que se mantienen con los años y existen ciertas formas de juicio y comprensión que se incrementan en la vejez. En relación a la investigación en el ámbito emocional, en la vejez existe mayor riqueza emocional y se incrementa el manejo adecuado de los afectos, aportando mayor bienestar. En el mundo afectivo los cambios que se producen con la edad dan como resultado una mejor elaboración emocional.

Becca R. Levy, psicóloga y autora principal del estudio sobre la autopercepción positiva del envejecimiento, reveló que las personas que tienen estereotipos más positivos en torno a la vejez viven un promedio de 7 años más que aquellas que tienen imágenes negativas sobre el envejecimiento. De manera que las actitudes y expectativas negativas sobre el envejecimiento podrían acortar el periodo de vida debido al aumento del estrés que resulta de las actitudes negativas.

Llegar a la vejez con diferentes vivencias nos muestra que la experiencia y las expectativas tienen mayor influencia sobre el comportamiento que la edad.  Necesitamos un nuevo marco de valores que reconozca que las personas mayores son activas, se ocupan de su salud, son fuente de sabiduría y serenidad, estándares de conocimiento y madurez emocional.

En Fundación Viva promovemos el talento senior, el autocuidado y el bienestar: el reto es vivir más y mejor.