Durante la etapa de formación hay que prestar atención a los problemas del sueño, puesto que el sueño juega un papel fundamental en el desarrollo.

Adquirir unos buenos hábitos del sueño porque la falta de sueño se asocia con bajo rendimiento, problemas de atención, conductas de riesgo y problemas de salud mental como ansiedad y depresión.

El insomnio es el trastorno del sueño más prevalente en esta etapa. Los factores de riesgo para desarrollar insomnio en los jóvenes son el retraso progresivo de la hora de acostarse, el consumo de bebidas estimulantes, la exposición a las pantallas luminosas. Uno de los factores de riesgo que hay que destacar es el creciente abuso de las redes sociales, existe una relación entre el tiempo que se pasa delante de una pantalla, la reducción de la duración del sueño y el aumento de problemas del sueño ya que la luz de las pantallas hace que se retrase la hora de acostarse o disminuye el tiempo total de sueño, además produce una excitación psicológica y física que suprime la producción de melatonina.

Las consecuencias de acostarse más tarde, se perciben en el rendimiento y falta de motivación por los estudios. También se aprecia una mala calidad del sueño, que se manifiesta en las aulas, el alumnado presenta cansancio diurno. A esto hay que añadir, el inicio del consumo de bebidas con cafeína (sobre todo energéticas) en esta etapa. Al final, el consumo de bebidas y otros estimulantes, unido al aumento de horas en las redes sociales, produce la falta de sueño por la noche y somnolencia por el día.

En Fundación Viva estamos realizando los talleres para adquirir buenos hábitos del sueño con el alumnado del CPIFP Corona de Aragón. Es muy gratificante el interés que muestran sobre el tema y las aportaciones.