Esta semana, un nuevo caso de un adolescente que presenta dificultades para dormir desde que era pequeño, ha hecho que Fundación Viva vuelva a implementar las campañas de sensibilización, prevención e intervención ante los problemas del sueño en los Institutos de Educación Secundaria Obligatoria y en los Centros de Formación Profesional de Zaragoza. Complementario a las campañas que ya se han llevado a cabo durante el curso 2022/2023, el próximo curso está previsto. comenzar en los centros de primaria, porque la detección en edades más tempranas es la clave para un buen pronóstico.
El problema que algunos estudiantes tienen con el sueño, les ha llevado a abandonar las clases. Se han rendido antes de pedir ayuda a los especialistas, después de intentarlo por su cuenta. La familia del estudiante que se ha atendido esta semana, ya no sabía que hacer para que David volviese a retomar sus estudios.
En la intervención psicológica, la terapia cognitiva conductual (TCC) es un enfoque de gran utilidad para una variedad de problemas de salud, entre ellos, los problemas de sueño. Las estrategias cognitivo-conductuales que se presentan para abordar el sueño están enfocadas a reducir la ansiedad por la falta de sueño que hace que sea difícil dormirse y en los despertares nocturnos, volver a conciliar el sueño.
En las sesiones terapéuticas, se trabaja con la familia de los estudiantes y con el paciente identificado. Se sugiere empezar con un trabajo individual primero que consiste en dedicar un tiempo para detectar y controlar los pensamientos preocupantes sobre la falta de sueño y el estrés. Cada día anotar los pensamiento inútiles, los problemas y/o las preocupaciones que pueden mantener a la persona despierta por la noche.
Los pensamientos catastrofistas una vez detectados, se exponen en la sesión. Llegan a prender a sustituirlos por ideas más adaptativas con la practica. En este paciente, los pensamientos estaban relacionados con el miedo a quedarse dormido en clase: «no podré estar despierto, mis compañeros se reirán de mí, los profesores me van a suspender, para eso no voy a clase».
Controlar el sueño requiere un trabajo a corto, medio y largo plazo. Por un lado, se trata de crear buenos hábitos para optimizar el comportamiento y el entorno del sueño, y también aplicar la terapia cognitivo-conductual con el fin de desarrollar un pensamiento alternativo y respuestas conductuales adecuadas ante la interrupción del sueño.