La falta de una educación afectivo-sexual adecuada unido al acceso a contenidos digitales a los que no están preparados los menores son factores relacionados con el aumento de las agresiones sexuales entre los jóvenes. El acceso a la pornografÍa en dispositivos móviles desde edades cada vez más tempranas, está afectando a la sexualidad de los jóvenes. En este sentido, el grado de insatisfacción sexual es uno de los aspectos que se está viendo alterado, por el consumo de pornografía a edades tempranas.
Los menores, especialmente en la adolescencia, están ante modelos de referencia que transmiten un tipo de relaciones basadas en la falta de respeto, en actitudes de dominio, conductas controladoras y agresivas, que incitan a la violencia.
Para acabar con este problema, es importante reflexionar sobre el modelo de sociedad que estamos proporcionando a los menores durante la infancia puesto que cuando llegan a la adolescencia manifiestan este tipo de conducta. Fundación Viva trabaja en la prevención a través de la sensibilización, y detección de microviolencias en los centros educativos.
Fundación Viva considera esencial transmitir valores de respeto y actitudes aceduadas en el contexto más próximo, no solo en el familiar, sino también en la escuela y en los medios de comunicación.
En este sentido, el equipo de Fundación Viva agardece a los medios de comunicación como Cope que visibilice el problema que está causando en los menores y sus familias las agesiones sexuales. Buscando soluciones trabajando conjuntamente: hay que abrir los ojos y aprender a verlo, hay que aprender a escuchar a los menores que recurren a esta conducta y a las víctimas proporcionarles la intervención temprana. Es vital la actuación inmediata para que los menores víctimas de agresiones sexuales puedan volver a la normalidad cuanto antes. Además, es importante trabajar con el entorno del menor, en especial con los familiares, de modo que sepan cómo tratarle y protegerle.
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