En el manejo de las adicciones, aquellas ligadas a sustancias como las drogas y el alcohol y las basadas en comportamientos, como a los juegos de apuestas y a los videojuegos, los pacientes piden ayuda cuando la vida de la persona y también la familia se ve afectada. Con la ayuda de la familia y amigos cercanos, muchas personas son capaces de pedir ayuda para afrontar el problema, aunque no es fácil porque de entrada, tienen la esperanza de poder solucionarlo por si mismas.

La adicción tiene un componente genético que, quizá, no es decisivo, pero influye. A esto hay que añadir las circunstancias familiares como puede ser sufrir una situación traumática. Predispone las estrategias de afrontamiento para solucionar los problemas y la personalidad. Todo esto hace que la persona sea vulnerable, no solo las sustancias adictivas sino a los trastornos mentales.

En ocasiones, se da un trastorno mental subyacente, como una depresión. En estas circunstancias, se trata, simultáneamente, el trastorno y la adicción. En el tratamiento de la adicción, la intervención psicoterapéutica está diseñada para cada paciente en particular. En un primer abordaje se proponen sesiones individuales y se prepara para la entrada en la terapia de grupo. En las sesiones se trabaja el control de impulsos, la detección de las emociones como la culpabilidad.

Para la intervención en adicciones hay que evaluar la interacción entre lo accesible que el paciente tiene la sustancia en el contexto en el que vive, su vulnerabilidad y los recursos para afrontar la situación.

Tras la pandemia ha aumentado la demanda de personas con trastornos adaptativos. El sufrimiento psicológico ante adversidades en la vida, la pérdida de empleo o la ruptura de pareja, son un ejemplo de ello. Este malestar que manifiestan los pacientes a los que se acompaña hasta que por sí mismos llegan a solucionar el problema.

Volver a la realidad para exponerse al problema, a una vez que se han adquirido las estrategias de afrontamiento adecuadas a través de las sesiones de terapia, es a veces la mejor terapia.

A veces la mejor terapia es el día a día.